Emprendimiento: El sueño hecho realidad
Existe
una sensación, extraña al principio por no saber el motivo, angustiosa por
sentirse incompleto y hasta deprimente por que no se termina de manifestar
completamente. La decisión acerca del rumbo a seguir en la vida acompaña esta
sensación; pero no se habla de algo malo o con características especiales o
síntomas que representen alguna enfermedad, más bien se trata de la búsqueda de
una visión futura de cada quien, un objetivo o sueño que realizar, muchos
tienen sueños, de grande magnitudes y cambios considerables para cada uno, pero
son muy pocos los que por lo menos pueden acercarse a sus sueños y no los dejan
de perseguir.
| Imagen 1: Duraznos en plantones listos para cosecha tipo amarillo abridor |
El
emprendimiento de un negocio, para muchos ajenos al trabajo independiente deja
de ser un sueño y pasa a ser una utopía, pero todavía existen muchos
progresistas, personas con ganas de salir adelante a costa de su propia
voluntad, se aventuran en el mundo empresarial: ser sus propios jefes, y ganar
según sus esfuerzos; para un emprendedor no hay feriados ni domingos, muchas
veces hasta la familia pasa a un segundo plano, levantarse muy temprano y
acostarse tarde. Pero no basta con soñar para ser emprendedor, puede comenzar
dando un espacio para liberar nuestra creatividad según los conocimientos,
experiencias y valores de cada uno.
Para
Placido Quispe Atayupanqui cuando se presenta la oportunidad hay que tomarla, y
sí que la tomo, él lo llama su huerto frutícola familiar, y vaya que le ha
tomado tiempo llegar hasta donde está, el mismo indica que le dedicaba tiempo
permanentemente a su huerto frutícola, el esfuerzo y la valentía son incalculables
pero ha llegado lejos, rompiendo esquemas y paradigmas que San Jerónimo no
tiene potencial para una agricultura frutícola intensiva.
| Imagen 2: Familia del Sr. Placido Quispe Atayupanqui (esposa e hijo) |
El
microclima, dice Placido, es el adecuado para desarrollar esta actividad en el
distrito, y con mucha experiencia, además del resultado logrado a la fecha,
asevera esta característica especial de San Jerónimo, pese a que existe una
extensión importante de campos agrícolas, en su totalidad son destinados a la
producción de tubérculos, hortalizas y maíz principalmente, siendo la
producción agrícola una innovación importante y en cierta forma podría marcar
un hito en la agricultura de la zona.
| Imagen 3: Textura y color de durazno amarillo abridor. |
Por
otro lado, el huerto frutícola de Placido si bien es cierto no cuenta con una
gran extensión, produce gran variedad de especies frutícolas, donde se puede
mencionar variedades de durazno, manzanas, peras y ciruelas, que al momento de
visitar los colores, aromas y texturas atrapan a cualquiera y lo traslada a un
lugar distinto donde con anhelo uno recuerda los momentos más alegres de su
niñez comiendo frutas directamente de los árboles y disfrutando el contacto con
la naturaleza.
El
huerto no solo está destinado a la producción, sino a la investigación y
mejoramiento genético, se observa las nuevas plantas que pronto se convertirán
en árboles y darán frutos, en términos generales se podría decir que este
huerto es una gran experiencia de la cual se tiene que estar orgulloso, un
vecino del distrito que cumple enteramente con este emprendimiento, y a partir
de este desarrollar en el mismo formato producción frutícola y mejorar las
condiciones de agricultores que se ven afectados por la fuerte competencia y la
baja productividad de sus terrenos agrícolas con su producción actual.
| Imagen 4: Producción de un plantón de duraznos |
Si bien es cierto existen limitaciones en el huerto frutícola,
el paso que ha dado Placido es muy importante, y de reconocer el mensaje final
de la entrevista, relacionado principalmente a compartir la experiencia con los
interesados a seguirlo en esta aventura emprendedora, se le agradece por su
tiempo, ansioso quizá por ver en el futuro de San Jerónimo otro enfoque de
desarrollo para todos los pobladores, y después de probar los duraznos de color
rojizo, textura robusta y aroma incomparable no queda duda que pronto podría
ser un sueño colectivo capaz de convertirse en realidad con mucho esfuerzo.